El Archivo Astronsmico

He aventurado explicar Nibiru el mmtico dominio de los Anunnakis, como un pequeqo ‘sistema estelar’ en srbita excintrica alrededor del Sol. Nibiru no es un planeta terrestre que se desplaza por el espacio congelado del Sistema Solar, sino mas bien una estrella fallada como ‘enana cafi’ con un contingente de satilites, con al menos uno de ellos sostiene vida. Aunque extremadamente dibil debido a la distancia, esta enena cafi ha sido detectada de manera indirecta por dos astrsnomos independientes, el Dr. Murray (1) y el Dr. Matese (2), empleando datos provenientes de cometas de permodos largos. Ellos asumieron que viaja en un gran cmrculo alrededor del Sol, pero nada hay en sus expedientes que contra-indique una srbita elmptica. Su presuncisn es el punto de vista natural por defecto. Unas pocas citas del texto de Matese proporcionarma abundante claridad de estas incertezas en relacisn a lo asumido.

Dado que el sentido del movimiento orbital perturbado es deconocido, adoptamos una inclinacisn de =90 +/- 5 grados para la perturbacisn de una srbita normal” “Para simplificar la discusisn consideramos una srbita perturbada circular.” “La desuniformidad hemisfirica en la distribucisn observada a lo largo del gran cmrculo podrma deberse a ... excentricidad de la srbita perturbada. Desafortunadamente, las determinaciones de la energma original son suficentemente inexactas debido a las incertezas observacionales y los efectos outgassing que no podemos emplear en un analisis como el presentado arriba para predecir la ubicacisn perturbada, el sentido de movimiento, o la eccentricidad.”

Matese en realidad seqala que la gran srbita circular que propone, la cual es polar al plano galactico, es una “configuracisn de equilibrio instable” y continua:

“ Esta no es una objection seria a la srbita conjeturada. Bajo la accisn de la marea galactica, una tal srbita podrma sufrir perisdicas oscultations… Esto es, bajo la accisn de la marea galactica… el perturbador podrma pasar relativamente cerca a la zona planetaria cada unos cuantos cientos Myr, comparable a la escala de tiempo en que los fuertes campos estelares impulsan a la nube de Oort los cuales randomizan sus parametros orbitales y afectan sustantivamente a la srbita perturbada. Hills (1985) ha determinado que los obnjetos de masa <10Mj (masa jupiteriana) no daqarman las srbitas planetarias aunque pasaran a travis del sistema planetario.”

Esta inestabilidad es un importante factor. En primer lugar esta el pequeqo asunto de csmo un planeta del tamaqo de Jzpiter podrma haber terminado en la ube de cometas, y sugieiro que la situacisn es realmente volatil. Mientras es factible que la Gran vrbita circular propuesta de manera independiente por Murray y Matese sea definitive, tambiin es muy possible que esta inestabilidad haya tramdo al planeta dentro del sistema solar, quiza no hace mucho tiempo. Por este hecho, su srbita ha sido afectada por los otros planetas. En otras palabras… la configuracisn original asm como la actual es elmptica, e inestable.

En mis libros  Winged Disc (2001) and Dark Star (2005) presento un mecanismo fmsico mediante el cual esto podrma ocurrir.
 

 
 

Matese tambiin propone que un cuerpo que tenga varias veces la masa de Jzpiter puede exhibir una srbita elmptica, o parabslica, alrededor del Sol, y tambiin que podrma pasar a travis del sistema central planetario sin afectar las srbitas de los demas planetas de manera fundamental. De hecho, considera una precondicisn que la sub enana cafi penetrarma la zona planetaria perisdicamente, durante una fluctuacisn orbital conocida como ‘oscultacisn’. La idea que Nibiru existe en realidad esta por lo tanto no tan lejana de ser fetched como se podrma suponer inicialmente. Ademas, su tamaqo podrma ser tan grande como 10 Jzpiter sin inflingir daqo permanente a la relativamente estable estructura del sistema solar, aun cuando penetrara la zona planetaria (Ver DarkStar13).

Donde Matese generaliza en relacisn a una gran srbita circular polar al plano galactico, Murray es mas especmfico:

“…En el presente documento se examina la hipstesis que el cluster a 40.000 UA se debe a un distante y desconocido planeta. Las posiciones de afelio han sido por lo tanto ploteadas para todas las clases de cometas 1a con distancias entre 30 y 40 mil UA. La distribucisn resultante de las posiciones no es azarosa. Todos los afelios estan dentro de los 40: de la eclmptica, pero, mas importantemente, aquellos entre 0: y 180: de longitud muestran una aproximacisn razonable a una curva de seno, como seria de esperar si sus srbitas han sido capturadas en la presente configuracisn por l apresencia de un objeto distante desconocido orbitando al Sol en una inclinacisn a la eclmptica.”

La inclinacisn propuesta por Murray de 30 +/- 7: a la eclmptica, en srbita retrograde, corresponde exactamente a la srbita del 12: Planeta, como lo seqala Zecharia Sirchin en sus libros ‘El Duodicimo Planeta’ (3) y ‘El Ginesis Revisited’ (4).

Sitchin apunta el movimiento de Nibiru, como descrito por los astrsnomos babilsnicos a partir de los ‘Reportes de los Magos y Astrsnomos de Nmnive y Babilonia’ de R. Campbell Thompson (Reports of the Magicians and Astronomers of Nineveh and Babylon):

Cuando desde la estacisn de Jzpiter el planeta pasa hacia el oeste, ocurre una ipoca de dwellin en seguridad… Cuando desde la estacisn de Jzpiter el planeta aumenta en brillo y en el Zodmaco de Cancer aparece Nibiru, akkad will overflow en plenitud.”

Y del Libro de Job:

En mi discussion de Febrero 200 de la Teorma de la Estrella Oscura, predije que el perihelio de Nibiru ocurrirma en el Duat, la zona del cielo dominada por Sirio y Orisn de tanta significancia para los antiguos egipcios. El texto superior del Libro de Job, si es entendido como una descripcisn del pasaje de un cuerpo celeste, indica un movimiento desde el hemisferio celestial norte (la Osa Mayor), cayendo hacia el Duat en el hemisferio celestial sur, luego moviindose de vuelta a travis de la eclmptica en Tauro y Aries. El texto bmblico dice que su movimiento se devuelve a Sagitario, pero Nibiru habrma desaparecido de la vista antes de aquello.

 

Si la estrella oscura cae en el hemisferio celeste sur durante su movimiento visible a travis de los cielos, entonces se puede razonar que debe estar ubicado en el hemisferio norte celeste durante el afelio. De modo que Sagitario no puede ser la ubicacisn de la estrella oscura, pero la direccisn general se halla desconocida. De hecho, debe encontrarse al norte de esta Constelacisn, en oposicisn al punto de perihelio en Sirio en el hemisferio celeste sur. Esto presumiblemente se ubica alrededor de las Constelaciones del Aguila y la Serpiente.

 

El Dominio del Dragsn

Bien, Murray propone la actual posicisn del gigante planeta/enana cafi en esos terminus:

“Esto coloca al objeto en la logitud eclmptica 314 +/- 14:, y la inlcinacisn derivada anteriormente se ubica en una latitude eclmptica +28 +/-7:, o RA 20h 35m, Dec +5: en la ipoca actual. Asumiendo que el indescubierto objeto existe, aun permanence una gran incertidumbre respecto de su ubicacisn presente.”

RA 20h 35m, Dec.+5* se ubica al borde la gran Constelacisn del Aguila. Bien, ticnicamente esta ubicacisn se halla en la pequeqa Constelacisn del Delfmn, pero dado el margen de error seqalado por Murray, el Aguila sirve como una aproximacisn razonable.

 

Esto encaja muy bien con el pasaje bmblico. El intento de Sirtchin de ubicar el perihelio de Nibiru en la constelacisn de Cancer y el afelio en Sagitario es errsneo. Si ese puinto final de una srbita elmptica en verdad estuviera en la eclmptica, entonces la srbita completa deberma estar en el plano eclmptico, algo diferente a su seqal de 30: de inclinacisn.

De modo que algunos pensamientos de Sitchin en relacisn a este punto aparecen errados. El Aguila parece encajar major con los textos apuntados arriba, con Cancer marcando el punto donde Nibiru cruza la eclmptica en su viaje de entrada, y asm quiza denotando el punto donde al comienzo Nibiru se hace visible.

Por lo tanto, la srbita total parece asm: Aquila (afelio), Osa Mayor, Cancer, Can Mayor y Orisn (perihelio), Tauro y Aries, y luego de vuelta en direccisn a Sagitario. La significancia que el perihelio ocurra en la region celeste entre Sirio y Orisn no debe ser desestimada. Este es el sagrado Duat y nos conduce al terreno de la mitologma. Por lo tanto parece razonable buscar medios por los cuales el pasaje de Nibiru por los cielos pueda ser empleado para explicar esos mitos. Tambiin es importante investigar para localizar la zltima pasada de Nibiru, sabiendo que el punto mas brillante ocurre en el Duat. Esta clave es del todo importante al intentar fechar la Estrella Mesianica y el Diluvio.

 

La Apariencia de Nibiru

En la bzsqueda de claves que seqalen la zltima aparicisn de Nibiru en nuestros cielos, es necesario tener presente la descripcisn de esta entidad celestial en nuestras mentes. Los datos sumerios de la gran batalla celestial entre Nibiru y el precursor de la Tierra, el monstruo acuoso Tiamat, indicando claramente su indentidad como una feroz (fiery) hulk:

 

 

Esta descripcisn sumeria de Nibiru parece tener un corolario en la Libro bmblico de Job, aunque no esta claro si se nos esta hablando de Nibiru. Claramente, los textos originales han sido alterados para encajar con el dogma monotemsta hebreo al compiler la Biblia. Sin embargo, hay aparentes paralelos entre los textos sumerios en relacisn a Nibiru y el ‘monstruo marino’ Leviatan:

Nstese como esta entidad ya no es mas el vencedor de la batalla en la version hebrea, sino que ahora es la criatura vencida por Dios. Esto esta de acuerdo con su vision que esta entidad no es otra que Satan, representando el antiguo concepto religioso pagano del Dragsn Mesianico. Pewro desde el punto de vista babilsnico, el vencedor fue el Seqor, y al ‘monstruoi’ vencido fue el acuoso Tiamat, el precursos planetario de la Tierra. Sin embargo,la descripcisn general de la enana cafi aparece en el mismo texto como la descripcisn de su paso celeste apuntado arriba.

Este es a las claras un planeta no ordinario. Parece rodeado por redes, halos, cloak, relampagos y llamas, y esta imaginerma describe su apariencia anterior al impacto de uno de sus satellites con Tiamat, seqalando explosions para estas referencias. Existen claramente descripciones de la actualidad de Nibiru, aunque posiblemente en un estado excitado. Si se piensa en la corona que se percibe durante un eclipse solar, es possible vislumbrar el significado de estos versos. Es una entidad flammgera cuyo brillo no es suficientemente fuerte como para cegarnos con su descarga coronal bajo condiciones normales de vision. En otras palabras, una enana cafi. Esta enana cafi tiene siete lunas, a las cuales se las refiere poiticamente como ‘vientos’ en los textos (significado sumerio literal: “aquellos que van al lado”):

Sitchin contiinza y describe el efecto inmensamente destructivo sobnre Tiamat del pasaje cercano de Nibiru. Nstese que Tiamat debis haber sido un planeta considerablemente mas grande que la Tierra, la cual se entiende, de los textos, habiindose formado por la particisn de Tiamat en mitades. De modo que Nibiru debe a su turno, ser una entidad considerablemente mayor que Tiamat para causar la clase de destruccisn descrita:

“Mientras los dos planetas y su hueste de satilites se acercaron lo suficiente para que Nibiru pudiera “ examinar el interior de Tiamat” y percibir la srbita de Kingu (pronto a convertirse en la Luna) Nibiru atacs a Tiamat con su ‘red’ para ‘envolverla’, disparando al viejo planeta inmensas descargas de electricidad (‘rayos divinos’). Tiamat “fue llenado de brillo” –enlenteciindose, calentandose, “hasta romperse.” Amplias rajaduras se abrieron en la superficie, quiza emitiendo vapor y materia volcanica. En una fisura grande Nibiru arrojs uno de sus satilites principales, el llamado ‘Viento del Demonio’. Se hundis en las entraqas de Tiamat, cortandola por dentro, partiindole el corazsn.” (4)

En este caso, !el tamaqo importa! Para disponer de la clase de poder destructivo global que Nibiru desplegs sin hacer contacto con Tiamat, estamos por lo menos frente a un gigante planetario gaseoso. Las descripciones aqadidas de los golpes elictricos y la envolvente corona apuntan a un mini-sol, o estrella oscura. Lo que resulta del todo claro es que este planeta de tamaqo monstruoso no es un mundo tipo-terrestre. Si lo fuera, entonces su tamaqo comparado a Tiamat serma como la Luna en comparacisn a la Tierra. Nadie podrma indicar con seriedad que un cuerpo como la Luna podrma destruir a la Tierra durante una pasada cercana, sin siquiera tocarla. Nibiru debis ser considerablemente mas grande que Tiamat, el cual a su vez era proporcionalmente mas grande que la Tierra. ?De modo qui, csmo llegs Sitchin a la conclusisn que Nibiru es de tamaqo terrestre? Simplemente porque esta idea es fundamental para tratar de mostrar que vivman humanoides en Nibiru. En mi opinisn, esto fue un error de juicio. Si ‘alienos’ van a ser encontrados, ellos viven en una o mas lunas de Nibiru, no en un planeta tan masivo que su atraccisn gravitacional resulte tan destructiva. Expandiri esta idea mas adelante en posteriores adiciones al sitio web, pero los estudios preliminares revelan que el hogar de los Anunnakis es Dilmun, cuya descripcisn implica es la 7* (la mas interior) luna de Utu (Nibiru). (5)

 

Conclusisn

 

Asm, de los textos sumerios, podemos concluir que Nibiru es un ‘planeta’ titanico, flammgero, que posee muchos atributos como los de las estrellas. Tambiin dispone de 7 lunas, que son visibles a los observadores de la Tierra. En otras palabras, son mas brillantes que los satilites galileanos de Jzpiter, los cuales sslo pueden ser vistos con binoculares. Esto implica una o mas de las siguientes cosas: son mas grandes que Io, Europa, Calisto y Ganmmedes; estan iluminados tanto por el Sol como por lo flammgero de Nibiru; y/o son 7 cuando Nibiru se halla mas cerca de nosotros que Jzpiter. Es evidente que la apariencia de Nibiru y sus 7 lunas es un evento dramatico y que atrapa la visisn en los cielos.

No visualizo una situacisn cuando su aparicisn pudo haber sido pasada por alto, particularmente cuando muchas de las antiguas religiones estaban a la espera de su retorno, con sus devotos mucho mas preocupados de las estrellas que nosotros en la actualidad.

Tambiin existe la posibilidad que Nibiru traiga con il un pequeqo contingente de cometas que se meten dentro del Sistema Solar. Como asumen Murray y Matese que los cometas de largo rango que estan estudiando han sido afectados por la pasada de un cuerpo masivo a travis de la Nube de Oort, entonces no es poco razonable asumir que algunos cometas se moveran hacia dentro el sistema solar, empujados por el movimiento acelerador de la enana cafi mientras se desplaza por el interior de la nube de Oort, el cintursn de Kuiper y penetra al Sistema Solar propiamente tal. Asm las cosas, el cielo de Nibiru debe contener cometas, aqadidos al efecto de halo, lo que quiza genera una ‘cola’ a la enana cafi.

 

Nstese que cualquier cuerpo planetario menor de los que se hallan enpermanente srbita a Nibiru no eyectaran colas cometarias como ocurre con los cometas normales de larga distancia. La razsn de esto es que el calor de la enana cafi podrma, por si mismo, dispersar los gases volatiles que generan el efecto de cola cometaria. Nibiru podrma por ejemplo, tener un gran contingente de asteroides o pequeqas lunas orbitandole, pero estos ya no eyectarman mas gases, al entrar al Sistema Solar, que los asteroides del cintursn entre Jzpiter y Marte. Al decir eso, las clasificaciones en relacisn a qui son cometas y qui son asteroides estan llegando a ser cada vez menos claras a medida que aumentan nuestras bases de datos de estas entidades. Sin embargo, los pequeqos cuerpos planetarios que permanecen en la vecindad de una enana cafi perderman inevitablemente sus hielos volatiles.

Pero esto no es decir que la fuerza gravitacional de Nibiru no generarma una penetracisn epidimica de cometas normales hacia dentro del sistema Solar, y esto podrma ser causa de perisdicas catastrofes ambientales en la Tierra. Tambiin podrma darle al ‘dragsn’ una cola. En su libro de semi-ficcisn ‘El Libro Perdido de Enki’, Sitchin alude a un cuerpo flammgero apareciendo en el cielo, un ‘dragsn flameante’, o ‘monstruoso demonio de las profundidades celestiales’ y lo identifica como un cometa flammgero asociado a Nibiru (6). Dado que un cometa desplazandose a travis del espacio no podrma en realidad arder, a menos que se inflame en la atmssfera terrestre, pienso que la descripcisn describe mejor a Nibiru mismo.

Nibiru se excitarma por su cercana proximidad alm Sol durante el perihelio, calentandolo y generando un aura coronal en la medida que su status de enena cafi se energiza. Esta descarga coronal no circunscribirma a Nibiru, sino que serma empujada hacia atras por el Viento Solar, apareciendo como un par de alas llameantes volando hacia el Sol. Para mas detalles, ver DarkStar21

?Acaso esto no semejarma notoriamente una flammgera ave celeste, o dragsn? ?Es el Finix de la mitologma egipcia, que renace perisdicamente en el cielo, o el dragsn celeste que tiene mucho que ver con la mitologma china y arturiana? ?Esta comprensisn tambiin se correlaciona con la mitologma del ‘Dragsn Mesianico’ revelada por Sir Lawrence Gardner en su serie del Grial? (7). El Dragsn Mesianico puede ser comprendido como una dualidad subyacente en mucho conocimiento heritico. Refleja el conflicto entre Horus and Set en la mitologma egipcia. La enana cafi reside la mayor parte en las constelaciones Aguila y Serpiente. Combine estas y tendra un dragsn celestial. Este punto del afelio es opuesto al Duat en la esfera celestial, el cual la evidencia superior seqala como el perihelio.


  Written by Andy Lloyd, author of 'The Dark Star' (2005), 'Ezekiel One' (2009) and 'The Followers of Horus' (2010)

Translated by Enrique Pérez Porter

© 6th May 2000

Next page: Astronomical Updates


References

1)   J.B.Murray  Mon. Not. R. Astron. Soc., 309, 31-34 (1999)
2)   J.J. Matese, P.G. Whitman and D.P. Whitmire, Icarus, 141, 354-336 (1999) Dr John Matese
3)   Z. Sitchin  “The 12th Planet” p245-246  Anon Books, 1976
4)   Z. Sitchin  “Genesis Revisited” p30, 324-328, 34  Avon Books, 1990
5)   A. Alford  “When the Gods Came Down” p154-158 Hodder & Stoughton 2000
6)   Z. Sitchin "The Lost Book of Enki" p154 Bear & Co 2002
7)   L. Gardner  “Genesis of the Grail Kings” Bantam 1999
8)   Kathy A. Svitil  "Dogged scientist looks for 'Planet X'" from Discover Magazine 5/12/01 With thanks to Lloyd Pye
9)   L.Moulton Howe 2001 http://www.earthfiles.com/earth317.htm
10) "Bow Shock around LL Orionis" image produced by the Hubble Heritage Team (STScI/AURA) using data collected by Principal Astronomer C.R.O'Dell (Vanderbilt University). http://heritage.stsci.edu/2002/05/index.html