El Verdadero Sol de los Incas

2ª Parte

Este artículo continua del “El Verdadero Sol, parte 1” (1)

Otra anomalía encontrada en Perú añade combustible a este fuego celeste. Kathy Doore es una investigadora que ha viajado a Perú varias veces in conexión con las Piedras de Ica (2). Hace algún tiempo me envió algunas imágenes de un ejemplar de Piedra de Ica que parecía mostrar un fenómeno celeste que bien podría estar relacionado con una aparición previa de Nibiru. Si estas piedras de río talladas son auténticas en el sentido de mostrar el trabajo artístico de la antigua gente habitante de las tierras peruanas, entonces esta es una evidencia poderosa. Pero fui cauteloso al comienzo, porque otras Piedras de Ica (y literalmente existen decenas de miles de ellas) muestran dinosaurios y cosas así. Todas parecen de fecha más cercana.

[Esta imagen muestra un tocado de plata para la cabeza que se dice describe un “guerrero flanqueado por dos dragones” (5). Nótese 7 discos que crean un collar alrededor del cuello del guerrero (el de la derecha está dañado). Si se toma los dragones como si fueran feroces alas flanqueando un disco central (y la cara del guerrero es claramente esférica) entonces se puede ver aparecer la clásica imagen del Disco Alado.

Esto es simbolismo de la Estrella Oscura, lo que se hace más patente por la inclusión de los siete discos; lo que muestra las siete lunas orbitales, dos de las cuales son mayores, y 5 menores. Los dos discos de lunas mayores corresponden a los uraei de los Discos Alados Egipcios.]

 

El investigador original de las Piedras de Ica fue el extinto Dr. Javier Cabrera. Comenzó por tratar de coleccionar, catalogar y analizar moldes entre las Piedras, las que obtuvo por prácticamente nada de los peruanos que reclamaron haberlas desenterrado. Las excavaciones arqueológicas debieron ser permitidas de forma oficial en Perú, y esto condujo a ciertos problemas de autenticación de los hallazgos cuando los medios peruanos se vieron envueltos: algunas personas que fueron fuente original de la Piedras de Ica cambiaron su historia cuando fueron presionados por las autoridades y clamaron haber creado las decenas de miles de piedras en el curso de varios años.

El asunto de las Piedras de Ica ya había sido dejado de lado por los arqueólogos académicos en general, y ahora fue del todo eliminado por los medios. A pesar de esto, permanece una fascinación por esto. Esto ocurre porque probablemente la acusación de “fraude” revolotea con sentido común. Existen más de 50 mil de estas piedras en colecciones privadas alrededor del globo; el proceso de crearlas debería ser a escala industrial. Sin embargo siempre han valido individualmente nada, y durante muchos años languidecieron en pilas de basura en el museo de Ica. Y además, hubo evidencia científica sugerente que los tallados eran sin duda viejos, y ciertamente no contemporáneos, como el frustrado Dr. Cabrera explicó:

“El 28 de Enero de 1969 recibí una palabra de Eric Wolf en el sentido que los resultados analíticos de laboratorio conducidos por un Profesor Frenchen en la Universidad de Bonn estaban disponibles. Las piedras eran andesita y estaban cubiertas por una pátina de película de oxidación natural que también cubría los dibujos, lo que permitió deducir que eran muy antiguas.

“En vista del hecho que la pátina de oxidación que cubría las piedras probaron la antigüedad general aunque no precisa de los grabados, y en vista del hecho que la precisión sólo podía realizarse efectuando los métodos comparativos de la estratigrafía y paleontología, pedí autorización en Abril de 1970 del Patronato Nacional de Arqueología para realizar excavaciones en la zona apropiada. Esta institución es la única que tiene el  poder para autorizar tales excavaciones. El 16 de Julio de 1970, mi pedido fue rehusado. Así el único medio de fechar las Piedras Grabadas de Ica se cerró para mi.” (2)

Además, algunas Piedras de Ica fueron descubiertas en tumbas descubiertas en la región de Ica por arqueólogos en los 60s, auto-evidentemente autenticando estas piedras particulares y trajeron la duda en relación al abandono casi universal de las Piedras de Ica en general:

“En 1968, el arqueólogo Pezzia Assereto, que había acompañado a Agurto Calvo, publicó un libro de la arqueología de la provincia de Ica, en el cual entrega la noticia del descubrimiento: “Agurto pudo luego de varios intentos por encontrar una piedra grabada dentro de una tumba en el sector de Toma Luz de la Hacienda Callango del Valle de Ica el 20 de Agosto de 1966...Después de informar al Museo Regional de Ica de tal importante hallazgo, Agurto y yo efectuamos otra excavación el 11 de Septiembre del mismo año, en la colina llamada Uhle del sector de La Banda en la Hacienda Ocucaje, y encontramos por primera vez una piedra grabada dentro de una tumba de la cultura Paracas, algo inesperado, pero que probó, por asociación, la autenticidad de tales artefactos.”” (2)

Aun así, las cosas rara vez son blanco y negro. Es totalmente posible que aun si son originales, las antiguas Piedras de Ica sacadas del suelo o encontradas en tumbas, puede haber también un gran montón de Piedras falsas creadas por algunos habitantes locales en la esperanza de convertirlas en dinero efectivo. En cual caso ¿cómo se determina cuál de ellas son genuinas y cuáles son falsas, y cómo uno puede sacar conclusiones firmes a partir del conjunto de Piedras como un todo? Un predicamento similar se presenta al unificar los Círculos de Cosecha que aparecen cada año en los campos ingleses; nadie piensa que todos sean genuinos, pero algunos investigadores consideran que algunos de ellos son extrañamente anómalos. Este complejo cuadro parece plausible, así que debemos caminar con mucho cuidado cuando consideramos las Piedras de Ica

Comparing Winged Disc around the Globe

  Comparando Discos Alados alrededor del Globo (8). :

a) Sud América;   b) Tolteca;   c)  Azteca;  d)  Maya;  e)  Babilonia;   f) Egipto; g) Irán

 

Si son del todo genuinas, las Piedras de Ica presentan un gran cuerpo de conocimiento científico antiguo en los reinos de la astronomía, medicina, cartografía, biología y tecnología e historia natural. De modo que resulta poco extraño que la autenticidad de las miríadas de piedras haya sido cuestionada. La afirmación más explosiva del Dr. Cabrera fue que los gráficos que muestran humanos junto a dinosaurios indicaban que las piedras emanaron del muy remoto pasado, y que la humanidad vivió durante la era de los dinosaurios. Esta al menos increíble afirmación probablemente metió otros cuantos clavos en el féretro de las Piedras de Ica; ciertamente no ayudó a que sus esfuerzos fueran aceptados por la academia.

Aunque otros han sugerido tal posibilidad. Por ejemplo, en el yacimiento fosilizado del río Paluxy en Tejas el así llamado “Sendero de Taylor” de huellas humanas está cruzado por impresiones de dinosaurios de tres dedos. La vieja roca en este sitio data más de 100 millones de años (3). Huellas de pies fosilizadas han sido descubiertas en minas profundas, lo que indica una antigüedad humana mucho más allá de la estimación actual. A la inversa, otras reliquias de tiempos antiguos, como la “Paleta de Narmer” de 5.000 años en el viejo Egipto, parece mostrar dinosaurios interactuando con gente (3).

Esta área de investigación es fascinante, aunque algo fuera del escenario de este ensayo. Sin embargo, pienso que se debería ser cuidadoso en relación a asumir que el conocimiento de los dinosaurios entre los antiguos debe indicar o la existencia humana remota o la anómala existencia “viva” de tales criaturas. Hay otra posibilidad.

Atlantis, by Sir Gerald Hargreaves

 

La existencia supuesta de una civilización destruida anterior a Egipto y Súmer cae en dos categorías: la fabulosa existencia de Atlántida, como Platón la describe, y la intervención de dioses espaciales, o antiguos astronautas.

Ambas escuelas de pensamiento tienen un espectro de abogados (y muchos detractores), y ambas teorías hablan de tecnologías avanzadas y conocimiento científico entre la antigua gente perdida en ambos casos.

Trazas de aquel conocimiento se piensa debió haber pasado por la tradición oral, evidencia material anómala y mediante la cuidadosa y detallada construcción de los monumentos antiguos.

Me parece eminentemente plausible que un conocimiento y trabajo científico de la remota Historia Natural de nuestra Tierra haya sido comprendida por aquellos Atentes o, mejor dicho, por los Anunnakis. En el último caso, los anunnakis son descritos como que tenían un profundo interés en la minería aurífera (4), lo que comenzó en África y probablemente se extendió a Sudamérica. No parece fuera de las posibilidades del reino que los huesos de dinosaurio hayan sido excavados, estudiados y quizá coleccionados. Así, una antigua raza humana tecnológicamente avanzada puede haber conocido a los dinosaurios, y este saber puede haberse filtrado desde los antiguos después del Cataclismo en base a los mitos de dragones y similares.

Quizá, entonces, las Piedras de Ica fueron creadas por los antiguos habitantes del Perú basándose en el conocimiento heredado de la Historia Natural de la Tierra. Podríamos entonces comprender la existencia de los dinosaurios aun vagando por la Tierra en la memoria viviente (lo cual no parece así, pero tampoco es imposible) y la idea, promulgada sin éxito por el Dr. Cabrera, que las Piedras de Ica son el único testamento de la muy remota existencia humana hace muchos millones de años atrás.

 

Así que ¿qué hay del ejemplo particular destacado por la investigadora Kathy Doore, mostrado arriba? Si son genuinas, las antiguas Piedras de Ica creadas por la gente indígena de Perú hace cientos, posiblemente miles de años, ¿acaso señalan la existencia del “Verdadero Sol de los Incas”? Esta Piedra de Ica tiene varias cosas fascinantes. Lo primero es que los andinos graficados aparecen mirando hacia el cielo con telescopios. Uno podría imaginar esto como absolutamente imposible para los antiguos incas; ¿seña segura de fraude?

Robert Temple's 'The Crystal Sun'

 

Bueno, las cosas nunca son tal y como aparecen. Robert Temple, el autor de “El Misterio de Sirio”, escribió un libro en relación a la no reconocida colección de lentes en varios museos alrededor del mundo, titulado “El Cristal de Sol (6). Los lentes han sido descubiertos por arqueólogos por generaciones y muchos desinteresados anticuarios se han desprendidos de ellos para que sean mostrados en diferentes museos. Su libro establece un fuerte caso del empleo diseminado de lentes en el mundo antiguo, e incluso propone el uso de telescopios, como puede ser observado en el resto de cerámica griega que adorna la tapa del libro.

Temple no da ejemplos de Sudamérica, pero hay grandes ejemplos de cristal de roca trabajado de Meso América. Me da vueltas en la mente, por supuesto, los cráneos de cristal de Mitchell-Hedges. 

No hay un gran salto desde estos increíbles artefactos a convertir cristales de roca en lentes y de ahí a lo que se ve en la Piedra de Ica.

Más aun, una atormentadora evidencia de la existencia de lentes en Sudamérica está citada por Harold T. Wilkins en 1945. Wilkins nació en 1891 en mi propia ciudad natal de Gloucester, y pudo haber ido al mismo colegio aquí. Durante su extensa búsqueda en Sudamérica antes de la Segunda Guerra Mundial tuvo contacto con el Sr. Muñoz, un hacendado que poseía tierras costeras no lejos de Guayaquil, Ecuador, Harold Wilkins relata esta notable historia que alude a la posibilidad de los hallazgos hechos en relación a un continente perdido en el océano Pacífico: 

“El (Señor Muñoz) le pidió a un buzo que sacara algunas estatuas de una ciudad vieja y hundida bajo el agua más allá de la playa. ¡EL buzo volvió con algunas estatuas artísticas de hombres y mujeres cuyo cabello estaba peinado a la más pura moda egipcia! Tenían los mismos curiosos ojos alargados que se hallan en las tumbas de los faraones. En sus pechos había joyas incrustadas en la piedra. Esta muerta y antigua civilización debe haber sido muy, pero muy vieja, ya que algunas de la estatuas son pornográficas —una señal que los fabricantes son de una raza perteneciente a un estrato cultural elevado.

“Como me dijo el Sr. Muñoz: Señor Wilkins, le asombrará escuchar que todas las razas humanas están representadas por estas estatuas, tan increíblemente antiguas, halladas por mi buzo bajo el agua. ¡Son Arios, Semitas, Caucasianos, e incluso una raza notable como los modernos japoneses! Tiene sellos como prismas cubiertos por hieroglifos. También, he encontrado viejos lentes convexos ahí bajo el agua, incluso reflectores. Fueron hechos de obsidiana...deben haber sido científicos ópticos, hasta astrónomos.” (7)

De modo que quizá es mejor permanecer con la mente abierta en relación al potencial tecnológico óptico antiguo de Los Andes. Por supuesto, esta no es el único aspecto notable de la Piedra de Ica de Kathy. ¡El punto central de los cielos graficados en la piedra es una extraña forma, como un bote dado vuelta! ¿Quizá una barca celestial, como las dibujadas a menudo por los antiguos egipcios? Esta barca celestial se acompaña de nubes, meteoros, y estrellas. En adición, bajo el toldo de la barca hay un enorme cometa.

Pero nótese que los andinos no apuntan sus telescopios hacia el cometa, como podría suponerse. En vez de ello, miran hacia la basca celeste. De modo que me pregunto si acaso la “barca celestial” representa el retorno de la Estrella Oscura Nibiru, rodeada por sus halos y “estrellas” compañeras (en realidad satélites). Si así fuera, evidentemente se necesitan telescopios para observar la aparición en los cielos, que por si misma es interesante. Un punto que profundizaré en mi nuevo libro “La Compañera Binaria” (que espero terminar uno de estos días...) El cometa inferior y bastante prominente, o meteoro de gran tamaño, es quizá una señal de peligro; el potencial catastrófico asociado al retorno de Nibiru.

¿Quizá esto solemniza el fin de una Era cuando vuelve el verdadero Sol?

Obviamente, todo esto depende en primer lugar de la veracidad de las Piedras de Ica, y esta no es una cuestión que será develada pronto, si es que se llega a eso. Los arqueólogos ya no tienen interés en estas piedras, habiendo asumido desde el comienzo que se trata de un fraude. Pero el contexto de esta Piedra de Ica en particular es de verdad consistente con el cuerpo de evidencias en relación a la Estrella Oscura, el “Verdadero Sol”, que continúa construyéndose desde varias fuentes, tanto mitológicas como científicas.

 

Un Círculo Peruano Binario

 

Greg Jenner ha encontrado un ejemplo de un círculo solar binario en Sillustani, Perú, con una data presumiblemente anterior a los incas. Los círculos son desiguales en tamaño con el mayor circunscrito por una plataforma de piedras cortadas.

 

Este círculo mayor contiene además una piedra vertical ubicada en su interior, como lo describe en una nota E. G. Squier en “American Naturalist” (1870):


"Conectada con el grupo de chulpas de   Sillustani, o más bien en el mismo promontorio, se halla una cantidad de tales círculos solares, que parecen extrañamente haber escapado a la observación de los viajeros. La tradición de su propósito original se preserva en el nombre quechua que ellos aun emplean. “Intihuatana”, que significa “donde el Sol se amarra”.

“Algunos de estos círculos son más elaborados que otros, como se muestra en el grabado, donde se puede ver que el más cercano está hecho de simples piedras paradas, colocadas en el suelo; el segundo se halla rodeado por una plataforma de piedras más o menos cortadas y puestas juntas. El primer círculo mide unos 90 pies de diámetro; el segundo unos 150, y tiene una piedra solitaria erecta colocada en una posición ya indicada.

"Un hecho notable en el círculo mayor es un foso cavado alrededor de la plataforma, lo suficientemente hondo como para recibir una amarra de barco.” (9)

Parece peculiar que hubiera dos soles denotados por estos círculos. Si esto es un ejemplo de un observatorio primitivo, como Stonehenge en Inglaterra o las Ruedas Medicinales en Norteamérica, entonces uno podría esperar un círculo aislado, con las piedras del interior actuando como marcas para  observar.

 

 

 

Dos círculos lógicamente implican un par de soles; un sistema binario de estrellas que fue comprendido por los antiguos peruanos.

Notablemente, un círculo solar binario puede ser visto en Avebury, Inglaterra (izquierda).

No dispongo de suficiente información acerca de estas piedras erectas, pero parece lógico que la piedra solitaria dentro del círculo mayor sea una marca arqueo-astronómica de alguna clase. Sin embargo, existe otra posibilidad.

En un sistema binario el centro de gravedad del sistema solar estaría corrido del centro exacto del Sol. ¿Acaso esta piedra provee una ubicación aproximada del centro del sistema solar, que nos permita averiguar de forma aproximada la posición de una compañera enana café?                                                Sea o no este el caso, el hecho que tal círculo binario exista en Perú es una evidencia en el sentido que la antigua gente de esta área mantenía una tradición de conocimiento que ahora está, quizá, perdido: el secreto conocimiento de Nibiru.

 

Written by Andy Lloyd, 26 de Agosto 2004 & 12 de Enero 2005, con agradecimientos a Kathy Doore & Greg Jenner

author of 'The Dark Star' (2005), 'Ezekiel One' (2009), 'The Followers of Horus' (2010) and 'Darker Stars' (2019)

Translated by Enrique Pérez Porter

With thanks to Kathy Doore, Lee Covino and Greg Jenner.

 

Referencias

1)  A. Lloyd "The True Sun Part 1" 15 January 2004

2)  K. Doore (Ed); ‘Excerpts from “The Message of the Engraved Stones of Ica” by Javier Cabrera’ 

3)  Michael Baigent “Ancient Traces”  pp18-20, Penguin 1998

 Ancient Traces

4)  Z. Sitchin “The Twelfth Planet” Avon 1976

  The Twelfth Planet

5)  A. Cotterell (Ed) "Encyclopedia of World Mythology" PP294-9 Parragon 1999

 The Ultimate Encyclopedia of Mythology

6)  Robert Temple "The Crystal Sun" Century 2000

  The Crystal Sun

7)  Harold T. Wilkins “Mysteries of Ancient South America” pp19-20, Rider & Co, London 1945

 Mysteries Of Ancient South America

8) Zoltan Simon ‘Atlantis: The Seven Seals.’ Robinson Expeditions Publishing, Vancouver, B.C. 1983

  Atlantis: The Seven Seals

9) "The Primeval Monuments of Peru compared with those in other parts of the World". Squier, E.G., American Naturalist, 4:1-17, 1870 (from William R. Corliss' book "Ancient Man: A Handbook of Puzzling Artifacts" 1978, p140)

10)  K. Feder & M. Alan Park "Human Antiquity" 3rd Edition, p364, Mayfield, 1989

  Human Antiquity

11) A. Bryan [Ed.] "Early Man in America from a Circum-Pacific Perspective" pp78-101, 1978

 Early man in America from a circum-pacific perspective

12) Paul Rincon "Footprints of 'first Americans'" 5th July 2005

http://news.bbc.co.uk/1/hi/sci/tech/4650307.stm

13) James Churchward "The Lost Continent of Mu", Futura, originally published in 1926

   The Lost Continent Of Mu

 

  The 'True Sun' of the Incas Part 2